Desde el día 20 de octubre llevamos hablando de la crisis de gobierno que se ha producido en España. Es un acontecimiento que normalmente tiene mucha transcendencia en un país, pero que en la actualidad española no se le debería dar mucha importancia y voy a explicar mis razonamientos.
Este 20 de octubre, día del nombramiento de los nuevos ministros fue el día en el cual se votaron los Presupuestos Generales del Estado para el año 2011 y este tema sí que es importante.
Vivimos en una época de crisis económica muy grave. Los presupuestos deben darnos las directrices para salir de la crisis. El debate que se ha producido durante los días en los cuales se debatieron los Presupuestos nos venía a decir que prácticamente ninguna fuerza política los apoyaba (excepto PNV y Coalición Canaria, algo habrán sacado).
Con esta crisis de gobierno se ha conseguido apartar o tapar el gran problema de la sociedad española (la crisis económica y el paro). Unos días después se presentó la encuesta de la EPA (estadística real de las personas que realmente se encuentran sin trabajo) pero este hecho también se ha solapado. Las noticias sobre este hecho prácticamente no se han oído, no ha sido noticia de primera página.
Es increíble que la gran noticia de estos días haya sido el nombramiento de Doña Leire Pajín como Ministra de Sanidad. Estamos todos de acuerdo que el nombramiento es de lo más sorprendente. ¿Qué méritos tiene esta señora para ser Ministra de Sanidad?
Este debería haber sido el debate, suponiendo que sea importante. Ya se nos ha olvidado la crisis económica.
Pero para rematar la historia llega un Señor Alcalde de la ciudad de Valladolid y realiza una serie de comentarios sexistas sobre la Ministra Leire Pajín y otra vez lo importante y lo grave de la situación española se olvida, la crisis económica. Llevamos una semana hablando del Alcalde y de la Ministra sin acordarnos del verdadero problema.
Dios nos coja confesados a los españoles con semejante tribu de políticos que tenemos, unos echando cortinas de humos sobre los problemas de los españoles (socialistas) y otros metiendo la pata hasta el fondo con comentarios sexistas (populares). Teniendo unas oportunidades magníficas para hacer oposición, siempre consiguen que se les vuelva en contra (vaya genios).
Pero esto es normal, desde el siglo V a.C. ya Platón sabía que los buenos gobernantes serían personas sabias y prudentes, formadas y con experiencia. A lo largo de la historia hemos tenido, sin embargo, ejemplos de lo contrario. Hoy en día, nos representan políticos que no han terminado el Bachillerato, inexpertas y “mentirosas”. En tiempos de crisis, más que nunca, nos gustaría tener expertos. Sin embargo, si exigimos expertos también tenemos que cumplir nuestra función de buenos ciudadanos (algo tendremos que ver con la crisis, al fin y al cabo nosotros elegimos a los políticos, quizá no tengamos criterio para hacerlo).
OCTUBRE 2010
No hay comentarios:
Publicar un comentario